jueves, 7 de marzo de 2013

Aceite de Lino para Tratar el Cáncer


El “Muesli Budwig” o “Crema Budwig” fue diseñado por la Dra. Budwig como alimento preventivo de las, cada vez más frecuentes, enfermedades crónicas y degenerativas. Esta bioquímica alemana, nominada por 7 veces a los Premios Nobel, preocupada por la inadecuada y poco nutritiva alimentación del momento, investigó sobre la relación existente entre el consumo de grasas trans, saturadas e hidrogenadas y la incidencia de cáncer entre la población. Observó la gran deficiencia de ácidos grasos esenciales que presentaban en particular los pacientes que sufrían enfermedades degenerativas, y diseñó una crema destinada al aporte de dichos nutrientes.
Los ingredientes de la Crema Budwig han de ser de procedencia ecológica. Está compuesta por:
· Aceite de lino (o linaza) de primera presión en frío, o bien semillas de lino recién molidas.
· Requesón de cabra no magro (entre 0-20% de materia grasa). Puede sustituirse kéfir o por leches vegetales (avena, almendras, arroz, alpiste, etc.).
· 2 ó 3 nueces recién abiertas.
· Fruta de la temporada, rallada o a trozos.
· Cereal integral. Lavado y recién molido.
· El zumo de medio limón recién exprimido.
· Frutos y semillas oleaginosas variadas, recién molidas: almendras, avellanas, semillas de girasol, de calabaza, sésamo.
· Opcional: miel o plátano.
Para preparar la Crema Budwig se han de batir 4 cucharadas del requesón o del kéfir o leche vegetal junto a 2 cucharadas de aceite de lino hasta que quede perfectamente emulsionado, sin que se aprecien gotas de aceite por separado. A continuación se añade el zumo de limón, 2 cucharaditas de café de un cereal integral recién molido, un puñado de frutos secos y/o semillas y, si se desea endulzar, un plátano machacado maduro, un poco de miel o fruta de la temporada.
La mezcla homogénea del aceite de lino de 1ª presión en frío, muy rico en ácidos grasos Omega-3, y el requesón de cabra no magro, con alto contenido en aminoácidos azufrados, favorece la absorción de los ácidos grasos. Estas grasas en el organismo tiene la capacidad de captar el oxígeno, creando un medio inadecuado para la proliferación y supervivencia de las células cancerígenas. Por tanto, la clave de los beneficios de esta crema es la mezcla del aceite de lino y los aminoácidos azufrados (cisteína y metionina). El resto de ingredientes aseguran una buena nutrición y vitalidad para todo el organismo en general.
La Crema Budwig tiene que prepararse fresca cada día, pues tiende a oxidarse muy rápido, perdiendo sus propiedades.
La Crema Budwig forma parte de la dieta de la Dra. Budwig, pauta de alimentación que se ha relacionado con la curación de patologías crónicas degenerativas tales como la esclerosis múltiple, fibromialgia y artrosis y con el tratamiento y refuerzo contra el cáncer.

La Dieta Alcalina es Clave para la Buena Salud


La dieta basada en los alimentos alcalinos o básicos puede ayudar de forma decisiva a desintoxicar el organismo de sustancias dañinas o tóxicas, y contribuye a mejorar la salud en general.
Este tipo de dieta está recomendada especialmente en personas que quieran seguir una dieta desintoxicante para ganar vitalidad y energía, o para facilitar la pérdida de peso. También es muy adecuada para personas que sufren problemas digestivos, como la acidez o la hernia de hiato.
En nuestro organismo, resultantes del trabajo interno de las células, se producen residuos de naturaleza ácida, que deben ser retirados a través de la sangre y eliminados del organismo por el hígado, riñones, pulmones o piel. Para que el plasma realice esta “retirada” de tóxicos de los tejidos, ha de mantener un ligero nivel de alcalinidad. Cuando se incrementa la acidez sanguínea, el organismo busca restablecer el equilibrio y así poder detoxificar adecuadamente los tejidos, y busca sustancias alcalinas en sus reservas, como son el calcio, magnesio y potasio de los huesos, dientes, articulaciones, uñas y cabello, debilitándose su estructura. Los ácidos también se almacenan en los tejidos para retirarlos de la circulación, provocando problemas circulatorios, afecciones de la piel, reuma y otros trastornos de la salud.
La clave de una dieta desacidificante consiste en aumentar la cantidad de alimentos alcalinos, que deberían suponer un 80% de los alimentos consumidos en la dieta diaria, y reducir el consumo de los alimentos ácidos a un máximo del 20%.
Al llevar a cabo esta selección de los alimentos, de manera indirecta también se opta por una alimentación más natural, ya que se reducen al máximo los alimentos procesados, las proteínas animales, el azúcar y la cafeína, y se añaden productos ricos en minerales alcalinos como el potasio, el magnesio y el calcio.
Alimentos Básicos o Alcalinos
· Verduras. Crudas o cocinadas al vapor o consumidas con su en forma de sopas o cremas conservando su agua de cocción. Zanahoria, alcachofas, berenjenas, apio, tomates, patatas, boniatos, nabos, lechuga, escarola, coliflor, judía verde, etc
· Frutas de temporada. Han de estar maduras. En otoño granadas, manzana, pera o castañas. El plátano es un ejemplo de alimento alcalino.
· Quínoa, mijo o cebada integrales. Estos cereales son alcalinizantes, y también se podrían incluir en este grupo los menos acidificantes, como el arroz o el trigo sarraceno.
· Legumbres. Como los garbanzos o las judías blancas.
· Semillas y aceites. Los aceites, siempre que sea posible, deberían ser de primera presión en frío, y, tanto en los aceites como en las semillas, se ha de cuidar que estén bien protegidos de la oxidación para que no se enrancien.
· Hierbas alcalinizantes. La fitoterapia también puede contribuir a conseguir un medio más básico, como ocurre con los extractos de diente de león, la bardana o el té verde.
· Algas marinas. Por su alto contenido en minerales, fibra y otros importantes nutrientes son una buena base alcalinizante.
En cuanto a los alimentos de carácter ácido, de pueden hacer algunos sencillos cambios dietéticos para reducir su impacto en nuestro equilibrio orgánico:
· Sustituir los cereales refinados por cereales integrales, incluyendo a sus derivados (pan, pastas, sémolas, etc).
· Sustituir la carne por pescados salvajes.
· Sustituir la leche de vaca, al menos en parte, por leche de avena, almendras o arroz.
· Sustituir el azúcar por la Stevia.
· Eliminar el café y sustituirlo por té verde.
· Sustituir la sal común por la sal marina sin refinar o por sal del Himalaya.
· Evitar el vinagre en los aliños y, si no es posible, sustituir el vinagre de vino por el de sidra.

Comer Carne Roja Reduce la Esperanza de Vida


Hasta el momento, comer carne roja se había asociado a enfermedades cardiovaculares, cáncer ydiabetes. Ahora además un estudio llevado a cabo en la Universidad de Harvard advierte que tomar más de 70 gramos al día de carne roja puede empeorar la calidad de vida e incluso acortarla .
Los efectos nocivos de la carne roja para la salud no se producen únicamente por el consumo de productos cárnicos procesados, como era de esperar, sino que comer cualquier tipo de carne rojaaumenta significativamente el riesgo de muerte prematura.
Comer cada día 85 gramos de carne roja aumenta un 13% las probabiliadades de muerte, riesgo que aumenta hasta el 20% cuando se trata de carne procesada, como un perrito caliente o dos lonchas de tocino.
El principal inconveniente de el consumo de estos alimentos dentro de una dieta saludable es su contenido en grasas saturadas, sal (cuando se trata de procesados), hemoproteínas de hierro, nitritos y ciertos agentes carcinógenos que se se pueden formar durante el cocinado.
Frente a estos hallazgos se plantea la necesidad de buscar otras fuentes de proteínas más saludables, como el pescado salvaje, la carne de ave o los huevos de producción ecológica, los lácteos bajos en grasa, las legumbres, los texturizados de proteína vegetal libres de OMG, las algas o los cereales integrales (especialmente quinóa y amaranto). Elegir fuentes más sanas de proteína en lugar de carne roja puede ofrece beneficios importantes para la salud reduciendo la enfermedad crónica y la morbilidad (aparición de enfermedades) y mortalidad.
Comer un puñado de nueces o frutos secos en la dieta habitual puede disminuir en un 19% el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, ayudando a reparar los daños en la salud que provoca el consumo de la carne roja.
Por contra, otros expertos se han mostrado algo escépticos con respecto a estos resultados, por la forma en que se obtuvieron los datos y la manera en que se formulaban las preguntas, que podían dar lugar a interpretaciones erróneas.
De cualquier forma, y bajo las premisas de la dieta mediterramea tradicional, la carne roja debe ser un alimento ocasional en nuestra alimentación, con un consumo máximo de 2 veces por semana, y una sola vez si se trata de productos procesados. Un consumo superior a estas cantidades supone un riesgo claro para la salud que puede resultar en una menor esperanza de vida.

El Agua de Coco puede sustituir a las Bebidas Isotónicas


El agua de coco es el líquido que se encuentra en el interior de los cocos verdes, y ha sido históricamente un fuente de hidratación y bienestar para las personas de los países tropicales.
Por su composición, con gran riqueza en nutrientes, el agua de coco no es solo bebida idónea para calmar la sed, sino que también se ha convertido en una alternativa saludable a los refrescos y las bebidas energéticas y específicas para deportistas de origen sintético.
Su bajo contenido en calorías y su aporte natural de agua y electrolitos hacen del agua de coco una bebida ideal para aquellos que quieran recuperarse de la deshidratación, debida al calor o a los esfuerzos deportivos, sin añadir a su dieta más calorías de las necesarias.
Para lograr una buen rendimiento del entrenamiento físico es de gran importancia la reposición de los líquidos y electrolitos perdidos en la práctica deportiva. Si la duración del ejercicio es inferior a una hora, o no es muy intenso, y las condiciones de temperatura y humedad son suaves, es suficiente con hidratarse con agua antes, durante y después del esfuerzo. En caso de una mayor exigencia física, si se habrá de recurrir a las bebidas isotónicas, que aporten unos niveles de electolitos y agua equivalentes a los perdidos por el sudor.
Todavía se cuentan con pocos estudios respecto al uso del agua de coco en el ámbito deportivo, pero todo indica que igual de eficaz en la reposición hidro-electrolítica que las bebidas específicamente diseñadas para este fin. El agua de coco contiene, como principales electrolitos, sodio, potasio y cloro, y además aporta glucosa en cantidades moderadas.
El sabor del agua de coco es ligeramente dulce, y no da sensación de estomago lleno tras su ingesta, facilitando su uso durante el ejercicio físico. Si su sabor original no es del agrado del consumidor, también se comercializan versiones naturalmente saborizadas con frutas sin afectar a sus propiedades nutricionales.